COORDENADAS GPS: 40.271351 , -4.981370';
Restaurante OLIVER . (Restaurante)
PASE SAN ANDRES, 34.
SAN ESTEBAN DEL VALLE - Avila.
Precios desde €0.00 a €0.00
Detalle de Servicios:
Gastronomía en Ávila
La gastronomía abulense se basa sobre todo en los productos agrícolas y ganaderos que le aporta una provincia caracterizada por la diversidad geográfica y climática. La cocina abulense es de gran sencillez y debe mucho al legado heredado de la convivencia de las tres culturas, islámica, hebrea y cristiana.
Para degustar la variedad y la calidad de los productos que la tierra abulense le ofrece, asados, guisos, postres, tapas, no puede ni debe venir con prisas, porque mucho es lo que hay para elegir y muchas razones para volver.
Dos modos de conocer el buen comer y el buen hacer de nuestros restauradores, ha de llevarle a la tradición de los abulenses de “ir de tapas” o a la de sentarse en un buen restaurante y ante una buena mesa con un menú más copioso, o tal vez atreverse con las dos. Para empezar, un buen plato de entremeses con productos de la matanza como el lomo y el chorizo de olla, una sopa de ajo o castellana.
Es conocida la calidad de las legumbres abulenses, ya sean las carillas, las judías de Barco de Ávila con denominación de origen, blancas o rojas o los garbanzos de la Moraña. Si buscamos un primer plato más ligero son muchas las posibilidades que nos ofrecen las verduras y hortalizas.
Típicas son las patatas revolconas, cocidas y machacadas que se aderezan con pimentón y torreznillos. Carnes asadas, fritas, a la plancha o a la brasa constituyen buena parte de la cocina abulense. La ternera de Ávila de raza avileña, con denominación de origen, presenta múltiples formas de preparación; posiblemente la más tradicional es el chuletón a la parrilla. Pero en el menú también tienen cabida el cochinillo o tostón asado, el cabrito y el cochinillo cochifritos, el cordero asado y la caza.
Si preferimos incluir el pescado, el Alberche y el Tormes nos aportan la riqueza de sus peces. Buena elección son sobre todo las truchas fritas, al horno o escabechadas.
Un buen vino puede acompañar a cualquier menú que elijamos; si queremos que sea de la tierra, Cebreros y el Tiemblo nos ofrecen sus caldos.
La repostería es también rica y variada. De todos los postres el más conocido son las yemas, pero no debemos olvidarnos de las torrijas, amarguillos, huesillos, natillas, jesuitas, empiñonados o de las tartas.



